En el mundo de las cervezas artesanales todos los días aparecen jugadores. Literalmente a diario se suman a las filas de la revolución cervecera nuevos proyectos. Mucha gente se inicia haciendo cerveza en casa con el objeto de deleitar a su gusto personal y el de sus amigos más cercanos, dejando en el camino la cocina de la casa llena de ollas chamagosas y las camisetas bien sudadas por el esfuerzo.
En general, persiste la creencia de que beber cerveza es un gusto netamente masculino, sin embargo, es claro que esto es sólo un mito y que hoy en día las mujeres mantienen una preferencia enorme y con tendencia alcista por los tragos de malta líquida. Las primeras profesionales de la elaboración de cerveza fueron las mujeres, quienes en tiempos medievales se constituyeron como las propietarias del oficio de hacer cerveza para satisfacer las necesidades de sus comunidades.
“Recordar es volver a vivir”, esa frase que alguna marca hizo famosa hace varios años y que está llena de verdad; pone en evidencia la capacidad que tenemos para disfrutar de las historias del pasado y el disfrute que estos recuerdos nos generan.
Hace unos días, mi hija bachiller me pidió ayuda para diseñar un experimento y presentarlo a su clase de química; fiel a mi formación profesional siempre he vivido enamorado de la química, la física y demás formas de explicar a la naturaleza, así que el reto me pareció divertido. En mi cabeza repasé muchos fenómenos yendo de las coloridas reacciones con indicadores de óxido reducción, hasta las los cambios de densidad en líquidos, dependiendo de la temperatura y los solutos adicionados; abstracción mental digna de las peores pesadillas de muchos adolescentes.
Como cada viernes, el ambiente en la ciudad de Morelia huele a fin de semana, y seguramente muchos de los lectores estarán buscando un buen pretexto para salir a pasear, alejándose de esta voraz ciudad. Para quienes están en este caso, y además son amantes de la cerveza, el buen ambiente y la arquitectura colonial; la mejor opción esta en viajar a Morelia. Después del éxito que tuvo en su primera oportunidad festival, llega para este sábado y domingo la nueva edición del Festival gastrocervecero en la cuidad michoacana que vio nacer al ciervo de la nación.
Entre los amantes de la cerveza hay muchos estilos favoritos. Las llamadas IPA´s o India Pale Ale, se constituyen como una de las cervezas que más han despertado la curiosidad de los bebedores. En general podemos decir, que hay quienes buscan en la cerveza los sabores que la malta imprime, y en otra vertiente, están los que saborean las impresiones que el lúpulo otorga a esta bebida.
Hace unos meses platicamos un poco sobre la cervecería La Blanca (Lope de Vega 127), proyecto que hoy día se alza como una realidad en la escena de Guadalajara. Siguiendo el eco de sus bases germanas, esta pequeña cervecería estrena maestro cervecero, Marcelo Oehninger. Nacido en Perú, nacionalizado chileno y de ascendencia Suiza, se formó como maestro cervecero en Munich.
El fin de semana pasado, mientras me encontraba en el bautizo de mis sobrinos, se me acercó uno de los invitados. Él sostenía, como muchos más de nosotros, un vaso lleno de cerveza, que desde luego como en la mayoría de estas reuniones, no había sido elaborada por alguna marca artesanal. Me comentó que estaba confundido entre los términos: cerveza artesanal, de especialidad, casera, micro, etcétera. Dijo no entender bien en qué radicabala diferencia.
Hace unos días leí en una revista sobre emprendedores, acerca del gran desarrollo que la industria de la cerveza artesanal muestra en tiempos recientes, y el enorme potencial de inversión que trae consigo esta actividad. Como ya lo habíamos señalado desde esta tribuna, es claro que el mercado de la cerveza se está transformando, ampliando con esto los alcances y trayendo crecimiento a todas las industrias que de ella abrevan o derivan.
Recientemente hice un viaje al Sureste mexicano, específicamente a Chiapas. Latitudes totalmente dominadas por las grandes marcas de cerveza, y por lo menos a simple vista se puede concluir que no hay un claro dominio de una u otra compañía en cuanto a oferta se refiere. Siempre he defendido que cada trago tiene su momento y que no hay mejor o peor, simplemente diferente, y como “a donde fueres haz lo que vieres”, simplemente aflojé el cuerpo y me dejé llevar.