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Con la dirección del cineasta tapatío Rafael Lara, El quinto mandamiento pretende abrir el diálogo sobre la pederastia en el seno de las religiones
El quinto mandamiento
Director: Rafael Lara
Con Angélica Aragón, Ernesto Gómez Cruz, Guillermo Iván Dueñas y Luis Felipe Tovar.
México, 2012. Duración: 96 minutos
El quinto mandamiento, bajo la dirección y con guión de Rafael Lara, producida por Jorge Aguirre, es un thriller psicológico que narra la historia de Víctor (Guillermo Iván), un joven solitario y esquizofrénico que se ha convertido en un asesino de jovencitas, tras haber sido violado en su infancia por un sacerdote. El personaje está en la disyuntiva de seguir sus crímenes justificados por su enferma interpretación de la religión, o enfrentar su pasado y el origen de su problema antes de que lo alcance la policía.
El filme, que fue proyectado en la edición más reciente del Festival Internacional de Cine de Cannes, aborda el polémico tema de la pederastia en la Iglesia católica, como origen del conflicto interior del personaje principal. El director tapatío (La milagrosa, 2008, y Labios rojos, 2009), aclaró que su película no es anticatólica, porque pese a que existe el pederasta, impecablemente interpretado por Ernesto Gómez Cruz, también está la presencia de un “sacerdote que le hace justicia a sus colegas comprometidos con la fe y su palabra de servicio a Dios. Incluso, también dejamos claro que los abusos sexuales en las religiones no son exclusivos de los católicos. Por lo tanto, valdría la pena que la película abriera un tema a discusión”, comentó el director.
La actriz Angélica Aragón, parte del elenco, recordó que hace cuatro años, cuando se gestó este proyecto fílmico, ya comenzaban a destaparse algunos casos de pederastia con la publicación de los libros de la escritora Sanjuana Martínez; incluso, la periodista Lydia Cacho denunciaba situaciones de pedofilia en la Iglesia. “En ese tiempo, montaba la obra Por razones oscuras, y esos temas estaban totalmente prohibidos, eran tabú. Lo interesante es que ahora comenzó a discutirse en el Vaticano, en un concilio convocado por el Papa Benedicto XVI”.
“El tratamiento que se le da a este caso es importante porque no se regodea en contar la anécdota de la violación, sino que va mucho más allá al adentrarse en el alma de la persona que ha sufrido estos abusos y tiene que vivir con eso el resto de su vida, lo cual me parece muy respetable en el guión”, añadió la actriz.




