cronicas
Festival Jalisco de la Chirimía 3 de julio, Plaza Fundadores
El distintivo sonido de la chirimía flotaba entre las principales calles del centro histórico; acompañada de un latente y crudo sonido de tambor marcial, llamaba a acercarse a los paseantes. Algunos atendían su llamado, otros, preferían sólo asomarse y pasar de largo, tapándose los oídos. El motivo fue la penúltima parada de chirimilleros que, durante cinco días, rondaron por la Zona Metropolitana y algunos municipios como Autlán de Navarro, dentro del Festival Jalisco de la Chirimía en su tercera edición.
El pasado sábado por la tarde, el clima fue benevolente con los seis duetos de chirimilleros-tamborileros que se presentaron, ya que los nubarrones esperaron hasta la noche para soltar la lluvia. A espaldas del teatro Degollado, con un pequeño escenario de costado al friso de Plaza Fundadores, se vivió una tarde de contrastes: la chirimía, pequeño instrumento de madera símbolo del mestizaje y de arraigo en las celebraciones indígenas, sonó distinto en las manos de cada músico, mientras daba la espalda a la estatua de Miguel de Ibarra, uno de los fundadores que luchó, junto con Nuño de Guzmán, en contra de los indígenas de la localidad.
Por dos ocasiones el chirimillero Moisés Rosas Galán, homenajeado del festival (quien recibió la Chirimía de Barro, por su labor en el rescate de este instrumento) y su tamborilero hicieron la música en vivo de la danza de los tastoanes. Esta fue la parte que mayores reacciones arrancó del público, cuya afluencia varió en todo momento, con rostros de asombro, desconcierto y hasta placer, atestiguaron el gran esfuerzo físico y concentración especial que requiere interpretar el momento en que esta etnia presiente la llegada de "hombres diferentes", y que se prepara para luchar por su territorio de manera feroz y encarnizada.
Con sus distintivas máscaras (en las que se denota la ferocidad de los tastoanes), largos abrigos y botas pesqueras, contendieron contra el enemigo, que los azotaba con ramas hasta perder sus hojas. Golpes verdaderos provocaron algo de sangre y verdugones, mientras el aroma a copal invadía el ambiente. Esto, sólo a manera de "aperitivo" de lo que sucederá el 25 de julio en Tonalá, con la celebración de Santo Santiago, donde la chirimía sonará durante la ceremonia tastoán completa.
Al final, todos los chirimilleros y percusionistas que se presentaron durante poco más de una hora subieron al escenario para interpretar dos canciones juntos. Ahí, se apreció que hay nuevas generaciones interesadas en este instrumento.



Delicious
Digg
StumbleUpon
Propeller
Reddit
Magnoliacom
Newsvine
Furl
Facebook
Twitter
Google
Yahoo
Technorati
Icerocket



