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Llega la premiada El artista, silente y en blanco y negro, dirigida por el francés Michel Hazanavicius, quien obtuvo varios reconocimientos por ella
EL ARTISTA THE ARTIST
Recomendable. Director: Michel Hazanavicius
Con Jean Dujardin, Berenice Bejo y John Goodman
Francia, 2011. Duración: 100 minutos.
http://weinsteinco.com/sites/the-artist
Cuando El artista se estrenó en el Festival de Cannes del año pasado, varios miembros de la prensa internacional, especialmente la estadounidense, la convirtieron de inmediato en su favorita para ganar la Palma de Oro a la mejor película, lo que por supuesto era una exageración. Es verdad que el filme es original, entrañable, nostálgico, romántico y un bellísimo homenaje al cine mismo, pero estaba lejos de la propuesta audaz, artística, filosófica y conceptual de filmes que van mucho más allá de lo “tierno” o “bonito”, como Melancholia (Lars Von Trier, 2011) o El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011), que fue la que ganó merecidamente en esa categoría.
Sin embargo, que ahora El artista estuvo nominada en varias categorías por el Óscar (en donde ganó en Mejor Película y Mejor Actor Principal, entre otros), es un honor muy merecido, sobre todo porque por su calidad y propuesta está muy por encima de la mediocridad del resto de las cintas estadounidenses nominadas, por lo que la Academia lo reconoció por los méritos principales que hacen de este filme uno tan rico en cualidades y emotividad.
La historia es original desde su estética y la estructura narrativa, ya que es muda y en blanco y negro, es el relato paralelo sobre el ascenso de una starlet en las etapas finales del cine mudo y el descenso de la estrella masculina más famosa, todo en el marco de una trama ingenua, que homenajea las historias del cine de ese tiempo.
El principal mérito de El artista es ser una película muda que no parece imitar otra. El guión, edición y dirección de Hazanavicious son tan bien ejecutados, que logra una cinta muda real y original en el siglo XXI, en plena era digital, pero lo hace con tan buen ritmo, tema y amor, que no aburre ni al más fiel adicto al 3D y eso sólo demuestra una verdad que, aunque cliché, es real, todo lo que necesita una gran cinta es una buena historia, y corazón para filmarla.
El artista es una película con una historia un tanto simple e ingenua, llena de lugares comunes que incluyen hasta a un simpático perro como protagonista, pero eso habla en su favor y no en contra, porque lo hace para acentuar las cualidades del cine mudo, por eso es un filme tan gozoso y disfrutable.





