laventana

OCIO | La guía para vivir la ciudad
Junio es el mes de la pitaya

Este fruto exótico, acompañado de su primo el guamuchil, nos regala sus bondades durante el efímero junio. Pase a las Nueve Esquinas y prepare un agua fresca en casa, o píntese los labios y chúpese los dedos

Festival  de la Pitaya
PLAZOLETA DE LAS NUEVE ESQUINAS.
Colón y Galeana, Centro Histórico de Guadalajara.
Todo el mes de junio

Ubicación:
Javascript is required to view this map.
 

Durante los meses de mayo y junio, la plazoleta de las Nueve Esquinas se llena de color y de una actividad singular. Los que pasan se acercan a curiosear; los que esperan teñir de rojo su día, acuden a comprar su bolsita de pitayas, guamuchiles o productos elaborados como pan, mermelada o ponche.

El guamuchil que se vende en este festival viene de Ameca y es el producto de un árbol del que ya quedan muy pocos. Su sabor no es muy intenso, pero sí de un dulzor especial. Es una vaina grande y gruesa que se enrosca en forma de espiral. Su pulpa es carnosita y de color blanco que en ocasiones se mancha de rojo, el fruto madura en el mes de mayo y los primeros días de junio, por eso siempre sale de la mano de su fresca prima, la pitaya. El kilo de guamuchil cuesta 30 pesos.


La pitaya es el fruto de un cactus arbóreo de dos a cuatro metros de altura, y en su estado original está forrado de espinas que no permiten llegar a su corazón, pero no hay de qué preocuparse; usted se lo llevará a casa ya domesticado. Todos los puestos que encuentre son atendidos por pobladores de Amacueca o Techaluta, tierra donde fructifica está pulposa tentación. Hay gente como don Lupe, de 79 años, y su esposa doña María García, quienes participan en este festival desde hace más de 50 años.



En los puestos se encuentran pitayas de diversos tamaños y colores; las hay blancas, moradas, rojas y amarillas, y cada una tiene un sabor único, que va muy acorde a la sinfonía del color; la roja es más dulce, la blanca más sutil. Hay de precios variados que dependen del tamaño, desde cuatro pesos hasta seis la pieza.

El fruto está lleno de maravillas escondidas: la flor sirve para hacer un té que controla la diabetes, es diurética y disminuye el colesterol y los triglicéridos. Tiene un costo de 20 pesos la bolsa con 200 gramos que le puede durar todo el año, ya que con tres flores alimenta un litro de agua con sus propiedades.

Por su parte la pitaya ayuda a eliminar muchos males tan fastidiosos como el estreñimiento, además de tener propiedades antioxidantes que retrasa el envejecimiento de las células del sistema nervioso central. Desde épocas prehispánicas se utilizaba también como colorante natural.

En la plaza encontrará a los personajes que cada año llegan a la ciudad con sus canastas llenas de color, como doña Meche, que se queda hasta las nueve o diez de la noche, hasta que todos los frutos parten a su destino final.


Existen muchos productos elaborados con su sabor, hay desde ponche de pitaya, con un precio de 80 pesos; pan de pitaya (50 pesos) y mermelada del fruto exótico (50 pesos).

Pase y pruebe el sabor único de pulpa carnosa y semillas oscuras,  llévelas a casa y enfríelas.

Y tire la cáscara en el bote de basura, para que las jardineras no sufran los estragos.

Aproveche la vuelta para adquirir frutos como lichis, rambután, cereza, mamey, mangos y hasta uvas.

Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0   

Búsqueda de las siguientes palabras

Más opciones

Lo mas

  1. El año pasado Dream Theater lanzó su producción más reciente, titulada al igual...

Cartones

Chuchos y Michos
Monicomics
Pupa y Lavinia
Restaurante Macoatl