cronicas

OCIO | La guía para vivir la ciudad
Votación:
Kashmir, Guadalajara y el fantasma

El primer concierto de los daneses Kashmir en la ciudad exigió un gran esfuerzo para la banda y el público, con la insistente presencia de una falla técnica (el fantasma). Como recompensa, el reencuentro casi completo con el Zitilites fue grandioso

 

La banda arrancó puntualísima ante un Cavaret casi al tope. De manera  instantánea, Kashmir otorgó en los primeros minutos de la noche del sábado 13 de marzo, tal vez el momento supremo de una velada de casi dos horas con "Melpomene": los gritos emocionados de cientos de cuerpos con la piel chinita casi ahogaron la voz de Kasper Eistrup, el coro "flutter girl, killing me with her sunshine, sunshine, she's so unaware that she's my melpomene" retumbó hasta el techo, mientras los Kashmir sonreían atónitos. Fue justo ahí que un lazo se creó entre el público y la banda; un lazo que sobrevivió duras pruebas a lo largo de la noche, con la constante lucha contra una nefasta falla técnica con el cable de la guitarra de Eistrup, cuya fantasmal presencia exigió un esfuerzo al doble de la banda.

Fue justo en la tercera canción que Kashmir vio que la situación con el fallo era seria: pararon el concierto durante seis minutos, en los que una extraña confusión se cernió sobre todos al mantener el recinto a oscuras y en silencio mientras se intentaba reparar. Muchos les echaron porras (¿o carrilla?) con el típico "¡Si se puede!". Kasper saludó a todos, agradeció la paciencia; también Mads Tunebjerg, el bajista, quien fue el que mostró mayor molestia ante las interrupciones (que continuaron) aprovechó para platicar. Retomaron con "Mouthful of wasps" del Trespassers, justo el disco que llegaron a presentar...

El desnivelado flujo de energía que provocaba el sonido de falso contacto se superó tras un par de rolas: la banda decidió continuar y aventarse el tiro de combatir al fantasma sónico con música; así, concatenaron las canciones con riffs, con un buen noise que por fin devolvió a los escuchas y a la banda la conexión. "Para nosotros resulta surrealista venir desde Dinamarca a Guadalajara", dijo contento Kasper mientras pulsaba los primeros acordes de "Ruby over diamonds" y su narcótica melodía: "What a wonder is to see you", cantó mientras nos apuntaba: la canción comenzó con dedicatoria.

La reacción de todos los presentes indicaba que deseaban escuchar más del álbum Zitilites. Eso sí, las nuevas canciones fueron apreciadas y divertidas; los episodios más rockers surgieron al interpretar varias del Trespassers ("Bewildered in the city" fue, de las novedades, la que conquistó). Y los Kashmir lo sintieron, y aprovecharon para recordar viejos jams. Pero el fantasma volvió a aparecer con ganas: de nueva cuenta, después de una hora, volvieron a parar de tocar. Con las luces prendidas, Kasper se sentó al borde del escenario (aquí un pequeño furor por acercársele) mientras el resto de la banda esperaba con muestras de desespero cómo los técnicos buscaban solucionar el sonido ese.  De pronto Estrup se puso de pie  "¡please make some noise!" gritó, y tras una animosa respuesta, tomó su guitarra y compensó la espera.  Comenzó "Surfing the warm industry". De pronto ya nadie recordaba la falla. Unos brincaban, otros proponían slam, otros de plano besaban con intensidad al de al lado (no hay duda que a su pareja) y al llegar el coro, todos gritaron ese pequeño himno del desgraciado conformismo "it's up to you, cause I'm absolutely numb” (depende de ti, que yo estoy absolutamente aletargado). Le siguió "Petite machine", canción con la que la banda lució contenta, en todo su elemento; Mads y Asger Techau (bataco) disfrutaron con los desniveles rítmicos, tocaron la pieza entera sonrientes y concentrados. "¡¿Wanna dance?!" preguntó Kasper, para luego atender el intenso "!Síiiiiiii!" que le respondimos con la poderosa "Big fresh". Después se disculparon por la ausencia de David Bowie e interpretaron la rola que en el No balance, palace (2006) tocan a dueto con él ("The cynic"), con la que cerraron el concierto.

Pero a los pocos minutos un intenso encore que pedía "Rocket Brothers", fue complacido. El primero en regresar al escenario fue  Henrik Lindstrand, el tecladista, quien arrojó muchos besos al público emocionado. Y sí, nos regalaron "Rocket brothers" con cariño y una emotiva interpretación. Lucían empapados en sudor, satisfechos, agotados. Antes de esa canción, Mads tomó el micrófono: "Apreciamos mucho que se hayan quedado; ha sido muy difícil con toda esta mierda técnica, a pesar de eso, estuvieron con nosotros", luego Estrup preguntó si podían regresar a la ciudad. "Los amamos, realmente los amamos". Y ni una canción más. Cuando se fueron, uno de los encores más fuertes que se han escuchado en este foro, tuvo lugar. Sin encender la luz, la organización dio por terminado el concierto con la canción "Wicked game", de Chris Isaak. Y todavía pedían más; el encore se pedía al ritmo de la canción, y hasta comenzaron a cantar el coro. Luego la cambiaron abruptamente por música dance y las luces llegaron. Ahora el concierto sí había terminado. Al final, esa falla técnica sí tuvo una consecuencia: ni tras un poderoso pedido de regreso nos tocaron "The aftermath". Pero no le hace.

- A destacar: Keiser Eistrup, guitarrista y vocalista,  mantuvo una actitud positiva ante la situación de la falla técnica; además, no abandonó el contacto constante con la audiencia, y fue su manera de manejarlo lo que logró que mandar la interrupción a un segundo plano.

Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0   

Búsqueda de las siguientes palabras

  1. De Lunice se pueden decir muchas cosas, entre ellas, que con tan sólo 23 años...
  2. El segundo día de La Alternativa del Festival de Mayo, en un escenario en...
  3. Les Ballets Jazz de Montréal ofreció su segunda fecha en la ciudad este domingo...
  4. Tras un decenio de su separación, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur...
  5. El cómic en México sobrevive gracias al impulso de jóvenes artistas que buscan...
  1. “Me gustó mucho el show, creí que a esta altura bajaría los tonos en algunas...
  2. Tras un decenio de su separación, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur...
  3. ARIES - Podrá entenderse lo que en otro momento no se había comprendido en...
  4. En esta semilla del ermitaño, Micro aborda la obra fílmica que produjo y...
  5. ¿Conoce alguna construcción extraña, novedosa o incluso, misteriosa que se...

Cartones

Chuchos y Michos
Monicomics
Pupa y Lavinia
Restaurante Macoatl