cronicas
El brasileño Roberto Carlos llegó a Guadalajara para celebrar sus 50 años de carrera musical, y no decepcionó a su fiel público
Con el sentimiento intacto y el corazón abierto. Así recibieron la noche de este jueves 13 de mayo los seguidores de Roberto Carlos al brasileño que vino a celebrar 50 años de carrera artística. Los años no perdonan y este concierto fue más breve que el de 2008 en este mismo recinto, el auditorio Telmex.
Pero esta vez no hubo desperdicio, ni una sola canción desconocida o poco tocada en la radio: todas y cada una fueron coreadas, incluso las que cantó totalmente en portugués se toparon con el murmullo del público en su versión en español.
A las 21:10 horas comenzó el concierto con el ya tradicional llenado hormiga del auditorio, pues en las puertas el personal hacía imposible el ingreso veloz de los asistentes enviándolos a puertas que no correspondían con sus boletos. A los 20 minutos, luces iluminaron una butaquería ocupada en 90 por ciento.
En esta ocasión hubo ecos del concierto anterior. De nuevo Roberto Carlos abrió con “Momentos”, y de nuevo contó, hacia el último tercio del concierto, la anécdota de la canción “El gato azul” en su paso por San Remo, y su incapacidad para traducirla al portugués porque no la comprende muy bien. Fue la más coreada de esta noche.
La gran falla en la producción ocurrió en las megapantallas, que constantemente se desenfocaban, perdían la señal o mostraban una tabla de contenidos. Todo lo demás resultó impecable.
El concierto fue breve, una hora con 45 minutos que supo a poco pero que no dejó insatisfecho a nadie. Los recuerdos estuvieron vivos, como la comprensión de los asistentes, que entendían muy bien el cansancio de un hombre que cumple 50 años de pisar los escenarios. Y que a pesar de esos años, se entrega en cada estrofa. Quizá el rostro y la figura siempre ataviada de blanco, no mostraron la energía de ayer. Pero desde su garganta “Qué será de ti”, “Cama y mesa”, “Cóncavo y convexo”, “Detalles”, “A la distancia”, “El día que me quieras”, “Propuesta” y hasta la de Agustín Lara “Solamente una vez”, salieron con toda la entrega de uno gran romántico de todos los tiempos. En estas bodas de oro con el público tapatío, renovó por completo sus votos de fidelidad.







