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Inaugurado este 6 de marzo, el Teatro Vallarta se alza como una iniciativa de mucho alcance, si se aprovechan al máximo sus características nada modestas
Fandango
Ma-S, 20:30 h. TEATRO VALLARTA Y GALERÍA DE ARTE COLUNGA.
Uruguay 184, casi esquina con Perú, colonia 5 de Diciembre, centro.
T/(322) 2248-716 y (322) 2255-516.
Boletos: 100 dólares VIP; 80 dólares general. Precio especial a locales.
Hasta el 30 de abril
En Puerto Vallarta acaba de inaugurarse un teatro que promete llenar un hueco en el ámbito cultural de la ciudad. Y no es que no exista absolutamente nada por ahí, sino que pareciera que la vida turística se come la atención de la gente —sobre todo la que reside allá—, y limita la agenda de actividades, a menos que se relacionen con la vida nocturna, o que sólo se muevan en la temporada de visitas por parte de extranjeros. Este ambicioso proyecto ya es una realidad, y tiene forma de teatro-galería. Manuel Díaz Preciado, el creador de este concepto hace mancuerna con Alejandro Colunga, artista tapatío de proyección internacional, quien además es parte importante de la plástica en Puerto Vallarta.
El espacio está diseñado para albergar un aforo de 960 espectadores en el teatro, además de ofrecer una galería para exposiciones. El lugar apunta a espectáculos de gran nivel, desde obras de teatro de gran producción, a óperas, conciertos, ballet y otros eventos que exigen una infraestructura profesional. Para inaugurar el Teatro Vallarta, se montó el show Fandango, dirigido por Manuel Díaz Preciado, y que consta de doce cuadros escénicos, con los que se hace un recorrido a través de nuestras expresiones mexicanas: los mitos prehispánicos, el nacimiento del tequila, los sones de Colima y Nayarit, entre otros. 30 bailarines en escena y quince músicos en vivo (los arreglos corrieron bajo la batuta de Juan Carlos Ramírez) portan llamativos vestuarios inspirados en los trajes típicos de los danzantes del jarabe tapatío, la china poblana o el águila emplumada, por mencionar algunos ejemplos, pero con un toque vanguardista que se pone a tono con el juego de iluminación, las coreografías y la adición de la misma plástica de Colunga al escenario. Takasami, marca de la diseñadora mexicana María Rosario Mendoza, hizo estas creaciones especialmente para la producción, lo que mantiene a Fandango como un trabajo hecho con manos siempre involucradas en el desarrollo artístico nacional. Se anexa, también, la construcción de una explanada, La Plaza del Espectáculo, en donde pretenden hacer la entrega anual de Los Soles de Vallarta, con los que se reconocerá a las personalidades y promotores del negocio del espectáculo en nuestro país.
Como habrá notado, se manejan dos tipos de precios para Fandango, uno en dólares y uno especial para los habitantes del puerto. Esperamos que esto no signifique el principio de una separación dramática entre el turismo y los locales, y que, por otro lado, se promueva a la ciudad como un punto importante en los movimientos culturales, no sólo en Jalisco, sino a nivel nacional.




