cronicas

OCIO | La guía para vivir la ciudad
Québec fantástico

La Alternativa del Festival de Mayo se lució con los invitados del pasado domingo, con Thee Silver Mt. Zion; una lástima el que pocos tapatíos lo disfrutaron en directo

 

El segundo día de La Alternativa del Festival de Mayo, en un escenario en Plaza de la Liberación para ofrecer conciertos gratis del país invitado (o ciudad, en este caso), tuvo como plato fuerte a Thee Silver Mt. Zion (TSMZ), quinteto que robó el aliento a los no tan numerosos asistentes que se mantuvieron en sus sitios la noche del pasado domingo 13 de mayo. Será porque tanto los de Mt. Zion como las otras dos agrupaciones que los antecedieron, The Luyas y Fanfare Pourpour, no gozan de una rotación regular en nuestras radiodifusoras. Sin embargo, el ensamble de música del mundo, Fanfare Pourpour, atrajo a los paseantes domingueros asiduos al centro de la ciudad, y familias completas se acercaron a escuchar los alegres acordes de esta banda armada con acordeones, metales, muchas voces y hasta brincos. La amenaza de lluvia hizo poco para evitar la fiesta, pero la noche fue la que dispersó a la gente.

Para cuando fue el turno de The Luyas, las señoras con sus puestos de verdura cocida, los vendedores de dulces y cigarros y los que escondían la cerveza dentro de bolsas o vasos de agua fresca se instalaron en una cuarta parte de la explanada, que ha tenido más aforo en otros conciertos. Apenas con quince minutos de retraso, el proyecto con la voz de Jessie Stein saludó con gusto al público, el cual no pudo mantener la atención al frente por mucho tiempo. La mayoría eran jóvenes que se dejaron seducir por los juguetes luminosos que vendían en el sitio, y desde distintos puntos podían verse volar aquellos pequeños artefactos con luces, mientras The Luyas interpretó durante casi una hora su folk que los ha convertido conocidos en Canadá, y que en Guadalajara apenas se saborearon un par de rebanadas. Guitarra eléctrica, teclados, batería y un corno francés, el ensamble prescindió del bajo durante su recital, con el que se ganaron los aplausos de los que estuvieron atentos.

En poco tiempo, TSMZ se apoderó del escenario. El quinteto subió el contrabajo, los dos violines, la batería (la cual, parecía, no tenía platillos), y la guitarra, tomó un respiro tras bambalinas, y se acomodaron en círculo, no de frente al público en fila india, y dio la sensación de que el grupo se encontraba en una sesión de ensayo, viéndose a los ojos al interpretar sus canciones. Las composiciones de Menuck —guitarrista y fundador del proyecto— y compañía no son melodías sencillas, ni cortas. Inauguraron su presentación con una canción nueva: “Take away these early grave blues”, no sin antes compartir su emoción por estar de visita en la ciudad. Así, desde el principio, la intensidad del grupo provocó que los que estaban más atrás, acomodados junto al asta de la bandera, tomaran algunos pasos hacia el frente para no perder detalle de la ejecución.

Continuaron con “God bless our dead marines”, “What we love is not enough”, “Horses in the sky are too heavy to fly” y “Blindblindblind”. Si piensa que el repertorio fue muy corto, debió estar frente a estos músicos, quienes con temas de más de ocho minutos, le sacaron humo a los instrumentos, provocando una atmósfera distinta al centro de la audiencia, que en sus límites, en donde se dejaron entretener por juegos de manos (como en la primaria), los perros callejeros y objetos brillantes. Pero los que se dejaron sumergir por el virtuosismo de TSMZ, degustaron el platillo a manos llenas.

Antes de la medianoche el concierto se terminó, y el domingo, para muchos, valió la pena.

Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0   

Búsqueda de las siguientes palabras

Más opciones

Lo mas

  1. Pocas agrupaciones locales tienen la proyección a nivel internacional de The...
  2. Luego de una larga espera, que tomó alrededor de 75 minutos, la cita que Alan...

Cartones

Chuchos y Michos
Monicomics
Pupa y Lavinia
Restaurante Macoatl