agenda

OCIO | La guía para vivir la ciudad
Código del impreso: 63634
Se juega con el recuerdo
El Bicho

La Feria del Cartón
en el Parque Morelos cambia
el Día de Muertos por la Navidad,
pero se quedan todos los juguetes
tradicionales mexicanos

Parque Morelos
H: L-D, de 10:00 am a 20:00 h.
Calzada Independencia, por Juan Manuel.
Termina: 25 de diciembre

 

La Feria del Cartón, uno de los tantos nombres que reciben los largos pasillos de puestos que se acomodan en el parque Morelos durante el último bimestre del año, ya arrancó su mutación invernal y los miles de detalles para celebrar el Día de Muertos y Halloween ceden su lugar a los ornamentos navideños, en donde igualmente la fusión cultural es la constante, al mezclar elementos anglosajones del Santa Claus, con muchas figuras para nuestro típico Nacimiento. Pero hay algo que no cambia: los juguetes. Y nos dimos un rol para encontrar, entre todos, los que están a punto de desaparecer. Si bien los locatarios afirman que este año las ventas han bajado, también notan que, precisamente estos juguetes de antaño, sólo los consumen adultos nostálgicos. ¿Se acuerda del No te enojes? ¿De las lanchitas de vapor? Aquí todavía están disponibles, en un suspiro de vida que espera alargarse unos años más. Buen momento para recuperarlos.

 

No te enojes

El señor Enrique, atento vendedor del local 69, dice que su nombre original incluye una buena mentada. Eso no lo hemos podido corroborar, lo que sí, es que este juego de tabla, primo del Parchís, es originario de Veracruz. El tablero, para cuatro jugadores que se identifican por color, tiene al centro la forma de una cruz. El objetivo es acomodar las canicas, mediante la tirada de dados, en la línea central a la derecha de cada jugador. Al principio, el instructivo incluido resulta un tanto confuso; ojalá tenga la suerte de recordar las reglas del juego. Otro detalle del No te enojes es su aspecto: un tablero de madera, pintado a mano, que utiliza como fichas canicas de vidrio. Ni plástico ni procesos industrializados, ni empaques innecesarios... El tablero, con sus canicas, cuesta 55 pesos. Deberá buscar el dado por su cuenta, y fijarse bien que incluya instructivo.

 

Lanchitas de vapor

Esto tal vez emocione a muchos. Las lanchitas de vapor, por varios años, se creyeron extintas. De hecho, nos explican en el local 72, que fue hace cuatro años que las pudieron conseguir de nuevo con su distribuidor de Celaya, Guanajuato.

Antes, las fabricaba en Guadalajara un “viejito” cuya identidad se ha diluido en la memoria; “la lanchita de nuestro hijo la hizo él, y tiene ya 44 años, así que figúrate”, dicen los señores González. Las que se pueden conseguir aquí son de hojalata, y mantienen el tamaño y modelo tradicionales; para hacerlas funcionar es necesaria una vela, y estar cerca de una pila con agua. Se llenan de agua los "tubitos" de la lancha, se coloca y enciende la vela, y listo, el calor generará el vapor para que el timón se mueva y avance. Su precio sin regateos es de 100 pesos, pero si busca con buen ojo, podrá encontrar una por ahí desperdigada en 85 pesos.

 

Las muñecas de trapo

Aquí las reinas son las muñecas de cartón, que cada año innovan en detallitos como el maquillaje, el peinado, las joyas y la vestimenta. Pero entre todas, algo escondidas, están las inmutables de trapo. Son hechas en Michoacán, y también llegan al parque Morelos vía el famoso distribuidor de Celaya. Lo curioso es que desde la más pequeña hasta la más grande, y sin importar si es hombre o mujer, conservan los rasgos del hilo de sus caritas, sólo diferentes por dos líneas a manera de bigotes. Las niñas de hoy probablemente las encuentran muy serias y anticuadas. La más pequeña (y que cuesta más trabajo elaborar), cuesta diez pesos, y las grandes, se venden en par por 70 pesos. Y de nuevo: un trabajo exclusivamente manual.

 

Otros que luchan por ser jugados

La resortera de palo de guayabo y los trompos de madera se encuentran en pleno estira y afloja. Aunque se venden bien por su precio asequible, ¿existirá algún niño en las calles tapatías que lo sepa bailar con maestría, o con puntería suficiente para derribar conguitas con su resortera y piedritas de castilla? (con perdón de los presentes, pero eso hacían las generaciones pasadas)

Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0   

Búsqueda de las siguientes palabras

Más opciones

Lo mas

  1. Dicen que somos lo que comemos, y en nuestra ciudad comemos muy bien. Y es que...
  2. “Me encanta ir a los conciertos en el Teatro Degollado. Cuando quiero pasar...

Cartones

Chuchos y Michos
Monicomics
Pupa y Lavinia
Restaurante Macoatl