botica
Hay personas que tienen conductas que de verdad me pueden provocar urticaria. Si tuviera que hacer un top cinco de los especímenes que más me molestan pondría a los mediocres, a los holgazanes, a los gandayas, a los irrespetuosos, pero el número uno se lo llevan “los trepas”. Estos individuos que sólo se acercan a otras personas por interés, porque les reportan un beneficio de cualquier tipo, el que te abraza por un lapso prolongado en una fiesta para que todos vean que lo conoces y lo buenos amigos que son, claro, siempre y cuando tú seas famoso o respetado. Lo peor es que estos sujetos andan en manada, se atraen, y salen en pares o en grupo, se “visten” premeditadamente para causar una impresión específica; si van por la vida de políticos intelectuales o de culturales informadísimos, el objetivo es aparentar lo cool que son. Se vuelven expertos en monólogos ensayados para conseguir sus vanos propósitos, se buscan a la pareja que les de más prestigio, compiten por la mejor pareja de hecho entre ellos, y claro ya que la consiguen buscan la forma de que todos los vean. Van al concierto de moda, aunque no tengan idea de lo que van a escuchar, o que incluso les moleste el cantante, pero eso sí, llegan temprano para pasearse y exhibirse. Quieren entrar en todas las fiestas donde exista la posibilidad de “codearse” con los “grandes” y que se sepa que estuvieron ahí. Interrumpen toda conversación con algún chispazo para que se note lo informados que están, y claro, se roban ideas de otras personas que descubren en alguna plática, para luego repetirlas como si fueran suyas. En fin, podría seguir, pero honestamente me están dando náuseas. Todos esos, como dice la canción de la banda femenina L7, están en el top ten de mi “shitlist”.



