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Un mes de julio, pero de 1999, la historia de Morphine se vio mermada por un infarto fulminante en Italia
Hoy recordaremos al trío bostoniano Morphine, porque hace trece años, un 3 de julio de 1999, en el Festival en los Jardines del Príncipe de Palestrina, localidad cercana a Roma, el bajista y cantante Mark Sandman se desplomó sobre el escenario en el segundo tema del concierto.
Su infarto mortal a los 47 años certificó el fin de Morphine, quizá uno de los combos estadounidenses más peculiares de los noventa. Mark Sandman tuvo la fortuna, dicen algunos, de irse mientras hacía lo que más amaba.
A Mark le encantaba hablar con la prensa, tenía facilidad para las lenguas, hablaba francés, italiano... vivió en Brasil y en Portugal fue profesor. Navegó en un pesquero en el oceáno Pacífico y trabajó como taxista. Pero sus compañeros aceptan también un lado, lacónico y misterioso de Sandman.
La de Morphine era una música “enamorada de la rudeza del rock y la oscuridad del jazz”, diría Enrique Blanc. Esta banda es una de esas gemas perdidas de la música, se formó en Boston en 1989 con una alineación atípica: saxofón, bajo, voz y batería. Era un extraño power trío virtuoso. Publicaron cinco discos de rock sin guitarras, ejercicios apoyados en una sección rítmica impecable y línea melódica del jazz. Billy Conway en la batería, los saxos alto y barítono de Dana Colley y el bajo de dos cuerdas tocado con slide por Mark servían apenas de soporte a la voz cavernosa del propio Sandman. ¿El resultado? el llamado low rock de Morphine.
Los críticos señalan que su mejor disco fue Cure for pain de 1993, pero si usted desea adentrarse en su estilo le recomendamos los busque todos, Good de 1992, Yes de 1995, Like swimming de 1997, y finalmente en 2000 el minimalismo dio paso en su quinto álbum, The night, con mayor variedad instrumental, arreglos de cuerdas y coros femeninos incluidos. Mark Sandman no llegó a verlo publicado. Ese fue el álbum póstumo que daba por terminada la trayectoria de Morphine, para darle paso a Twinemen, la nueva banda de sus dos sobrevivientes, con Laurie Sargent como voz solista y guitarra rítmica, y otros instrumentos además del sax y la batería, para escribir una historia y sonido muy distintos a Morphine.
Hoy también recordamos que Mark Sandman tenía costumbres noctámbulas, recomendaba escuchar sus discos sólo después de las diez de la noche; así que le sugerimos que en casa, acomodado en el sitio más cómodo apague la luz, cierre los ojos y disfrute de esta la seductora oscuridad de Morphine.
"Cure for pain"
"Early to bed"
"You look like rain"
"Honey White (live)"
"The saddest song"





