cronicas
La convocatoria para la sesión multitudinaria de yoga de la risa no congregó a tanta gente, aunque muchos de los que se acercaron eran curiosos
Día Mundial de la Risa
6 de mayo 2012
PLAZA DE LA LIBERACIÓN
En la Plaza de la Liberación se celebró, por primera vez en Guadalajara, el Día Mundial de la Risa, una iniciativa que tiene ya 70 países adscritos, y que intenta llenar de buena energía a los que practican el yoga de la risa. Con la presencia de Madan Kataria, el doctor indio que lleva esta disciplina por todo el mundo, poco menos de 200 personas se acercaron al escenario desde el cual Kataria se dirigió a simpatizantes tapatíos, españoles, venezolanos y los nuevos que, de manera tímida, pusieron la bicicleta por delante para saber de qué se trataba todo.
A esa hora, once de la mañana, el Sol no calaba mucho, pero a medida que los minutos pasaron, los jóvenes y escasos tabachines sembrados en la explanada fueron acaparados por unos cuantos que se refugiaron bajo su sombra. Con la ayuda de una intérprete, Kataria explicó que su misión es llevar buena salud, calidad de vida y alegría, y que “lo más importante es que queremos tener paz mundial a través de la risa, lenguaje común que todos hablamos”. Así que la sesión comenzó con unos ejercicios de respiración y un minuto de carcajadas por la paz mundial. Con los brazos extendidos, las personas, con un poco de recato, dejaron que los pulmones sacaran el aire con risas bajas, pero el entusiasmo de los que ya estaban familiarizados con el yoga de la risa se propagó rápido.
Adultos mayores, jóvenes y niños le dedicaron carcajadas a Guadalajara y la India; rieron con un par de shots de tequila imaginarios —para decepción de unos cuantos—; rieron mientras saludaban al desconocido de al lado; rieron la risa del celular, al llevar su mano a la oreja como si sostuvieran uno de estos aparatos; rieron al “ver” el recibo de la tarjeta de crédito, quizá uno de los momentos más sinceros y que más resonó de la boca de los asistentes. Hubo también la risa del picante, la risa con brincos, la risa con baile.
Kataria pidió a todos que se acercaran un poco más para compactar el grupo, pero sólo los que estaban bajo los tabachines participaron desde su llano. Una hora se escapó, justo a tiempo para evitar que las cabezas se siguieran quemando bajo el Sol, pero antes de marcharse, Madan Kataria anunció que esperaban juntar a 50 mil personas el próximo Día Mundial de la Risa, y romper un récord. Mencionó que los clubes del yoga de la risa dan sesiones gratis en el parque Metropolitano y en el Rojo todos los domingos y se despidió con la consigna de que la gente bailara un poco.





