Las tortillas, hechas a mano y servidas recién salidas del comal, la magnífica selección de la carta, los soberbios especiales de temporada, la sazón exacta, el servicio cortés y diligente y unos precios asequibles, hacen de La China Poblana (avenida Juárez 887, por Camarena. T/3825-6632), un restaurante de primera.
Es tan buena la comida, que el lugar me parece un gran restaurante, aunque a otros les parezca una modesta fonda. Ya sea una cosa u otra, si es restaurante, lo reitero, es de primera; si es fonda, también la considero de primera.