1. Tolerar es un verbo eufemístico. Es políticamente correcto tolerar al distinto, al opositor, al de enfrente. A mí me suena a algo así como “OK, voy a aguantar que existas, voy a reprimirme las ganas de reventarte porque se ve mal, o porque si lo hago me van a refundir en la cárcel”. Creo que eso es lo que sugiere el mentado verbo. Se tolera cuando la aspiración debería ser respetar, aceptar y por lo tanto normalizar la relación con aquel al que de origen nos cuesta tanto trabajo entender. OK, aceptémoslo, eso, para muchos y en muchos casos, es imposible.