columnas
Si 2010 fue en lo que a música anglosajona concierne un buen año, como ya lo constatamos en el recuento que este suplemento publicó hace unas semanas, en términos de lanzamientos nacionales podemos concluir que no lo fue tanto. En ese impasse en el que la industria musical se encuentra en la actualidad, en un juego de fuerzas entre lo independiente y lo oficial, las multinacionales pues, hay muchos lanzamientos que se pierden en la vorágine de archivos digitales que habitan en la red y que por lo tanto es difícil considerar a la hora de hacer un recuento. No obstante, hay álbumes que, a juicio de quien esto escribe, destacan en este territorio. Algunos de ellos, procedentes de Tijuana, DF, Guadalajara y Zacatecas, vienen a continuación.
Bostich+Fussible
Bulevar 2000 (Nacional Records)
El sonido nortec se mueve hacia otros ámbitos y si bien no traiciona su querencia por la pista de baile, ésta ya no parece ser prioridad y ahora busca reinventarse a través de distintas fusiones. Amezcua y Mogt, iconos de la electrónica nacional, saben cómo licuar todos sus referentes: de la música disco (“I count the ways”) a lo norteño 100 por ciento (“Punta banda”), y a una serie de experimentos que desdibujan las fronteras de numerosos estilos para combinarlos y obtener nuevos menjurjes sonoros. Escúchese “Must love” para confirmarlo: pieza instrumental en la que se reconocen ecos de Four Tet, Esquivel y Juan Torres. O “Centinela”, a mitad de camino entre la canción y la narración musicalizada, algo nuevo en el contexto del nortec.
DaPuntoBeat
:Off_the_record (Intolerancia)
Se había tardado. Precedido de fama internacional, luego de varias presentaciones en España, el sexteto chilango no tenía disco alguno —su primero prácticamente no existe—, que constatara su potente híbrido entre rock y electrónica. :Off_the_record corrobora todas aquellas buenas cosas llegadas de fuera que habíamos oído de ellos.
Gerardo Enciso
Es por ti (Música Cultura UDG)
Uno de los músicos de rock emblemáticos de Guadalajara muda de piel y trabaja desde Monterrey. El resultado: un disco que refresca su sonido. Sacha Triujeque está en la producción, José Manuel Aguilera en algunas guitarras, y Carlos Sánchez detrás de los arreglos de un par de sus trece temas. Un disco diverso en matices sonoros como le gusta a Enciso que arranca en el rock de “Alquimista”, hace escala en lo norteño de “Es por ti”, y termina en la sobriedad instrumental de “Presagio”.
Enjambre
Daltónico (EMI)
No hay arrepentimiento alguno en el sonido del quinteto zacatecano que ha encontrado la manera de darle a su rock ese feelin’ kitsch y melodramático de la balada romántica popular latinoamericana de los setenta. Hallazgo que dio vida a su primer trabajo, El segundo es felino, y que se profundiza en este Daltónico, el disco que hará que muchos se reconcilien con la música de aquellos grupos de estrambóticos nombres y melodías como Los Corazones Solitarios, Los Ángeles Negros o Los Pasteles Verdes.
Líber Terán
Tambora Sound System (Santo Canuto Records)
El gusto que Líber Terán mostró por ritmos de distintas procedencias en sus días como parte de Los de Abajo, ha cristalizado en una singular fusión entre la música del Norte de México y la propia de la región de los Balcanes, estilos en los que parece darse más de una correspondencia. Ésta es su segunda expedición en tal híbrido sonoro, para el cual Terán echó mano de una larga lista de instrumentistas. Colaboran también en el disco el fronterizo Panóptica y el regio Toy Selectah, aportando remezclas en la recta final del mismo.
Troker
El rey del camino (Intolerancia/Música Cultura UDG)
Dando salida a su extravagante ambición artística, el dream team del jazz tapatío elaboró un disco plagado de sorpresas. Además de sumar los videoclips de cada una de las diez composiciones del álbum, los Troker endurecieron su sonido, caminando una senda que acercó su jazz vinil al rock y la experimentación, ganando en versatilidad. En suma, hicieron uno de los discos más interesantes del panorama nacional y demostraron lo mucho que puede esperarse de su inimitable imaginación musical.
Vicente Gayo
1 (Jus Records)
El DVD que acompaña a este lanzamiento de bajo tiraje —lamentablemente—, exhibe a un cuarteto obsesionado con las posibilidades del sonido eléctrico, el espíritu del rock de garaje y lo que la electrónica puede ofrecerle vía teclados vintage, moduladores y juguetitos. Vicente Gayo, el cuarteto defeño, hace música instintiva y en ejercicio total de su libertad, cosa que le sienta bien a su cruda naturaleza e incuestionable creatividad.





