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En esta ocasión, comparto la primera parte de la plática que sostuve con el maestro cervecero de Brasserie de Jandrain-Jandrenouille, mejor conocida como BJJ. Stéphane Meulemans visitó México por primera vez, y compartió con entusiastas de esta bebida de especialidad una velada muy divertida y llena de conocimiento, siendo los anfitriones David Walsh y el equipo de Temple Bar.
¿Como se le ocurrió comenzar una cervecería?
“La cerveza siempre ha sido una pasión para mí, después de estudiar ingeniería química trabajé para una cervecería, en el departamento de empaque, y así comencé a soñar que algún día haría cerveza por mí mismo. Tiempo después me inicié en el negocio del lúpulo, que es uno de los ingredientes clave para la elaboración de cerveza, y comencé a buscar y comercializar de muchos lugares del mundo, y de nuevo pensé ‘algún día usaré estos lúpulos para hacer mi propia cerveza’”.
¿Cómo fue el procese para que BJJ naciera?
“Vino de repente, y un día platicando con quien ahora es mi socio, decidimos que era momento de empezar, pues aún teníamos la energía y la pasión que se necesita. Empezamos a comprar equipo en diferentes lugares de Europa para poder constituir el proceso, y los ubicamos en una bella granja que mi socio había adquirido en Bélgica. Así un día comenzamos, y un año después estábamos en producción con el primer estilo, y los demás han ido llegando al paso de unos pocos años”.
¿Cómo fueron esos primeros momentos para construir el sueño de tener una cervecería?
“Muy divertidos, llenos de felicidad y momentos placenteros ante todas las cosas que se presentaban, pero también hubo muchas dificultades. Una de las primeras fue decidir acerca de las recetas, teníamos que saber cuál tipo elaboraríamos, para poder seleccionar ingredientes y procesos adecuados. Así fue que hicimos cerveza una vez y después otra hasta, que finalmente el resultado nos llenó de satisfacción y entonces teníamos un gran tanque lleno de una excelente cerveza, sólo para darnos cuenta que no teníamos un nombre, ni botellas, tapas, ni nada para empacarla. Terminar ese primer lote fue agotador, hicimos todo a mano, desde llenar las botellas, cerrarlas, etiquetarlas, etcétera. Así fue el principio”.
¿Cuanta cerveza produce BJJ?
“Hemos crecido durante los años, comenzamos con 200 hL [20 mil litros] al año, y hoy día producimos mil hL [100 mil litros], ahora nuestra cerveza esta en varios países. Además de México, en Japón, Estados Unidos, Escandinavia, Bélgica, Italia. Siempre estamos tratando de innovar y buscar mercados abiertos a nuevas experiencias”.
¿Cual es su opinión del mercado mexicano?
“Es un mercado muy joven, en un proceso de aprendizaje, especialmente de los estilos especiales. Recientemente comienza a haber lugares que ofrecen variedad de marcas y estilos, pues tradicionalmente han estado acostumbrados a estilos muy definidos, por eso el fomento de la cultura de la cerveza ayudará. Sin embargo, el mercado mexicano va a seguir creciendo en el segmento de las cervezas especiales, como han hecho otros países del continente, especialmente Brasil. En México hay más gente comenzando a beber vino y otras bebidas que tradicionalmente no se acostumbraban, pero para la cerveza ya hay muchos, sólo hay que invitarlos con estilos diferentes”.




