guias
Tan sólo con ver la carne cruda, dispuesta en redondas promesas de una rica hamburguesa, querrá probar lo que Don Pepe sirve
Don Pepe
H: J-Ma, de 20:00 hasta que se acabe.
Francisco de Quevedo y Lerdo de Tejada, colonia Arcos Sur
No cuenta con mesas ni un letrero llamativo, lo que atrae a los clientes son dos cosas: su reputación, y esa carne de apariencia suculenta que espera su turno para descansar sobre la plancha. El puesto de Don Pepe es sencillo, sólo necesita lo básico para preparar un suculento hot dog o una bien hecha hamburguesa, desde los chiles toreados y la cebolla asada, hasta el tocino envuelto en las salchichas. Su despachador es amable, platicador y atento, y gracias a su clientela, el recién llegado se dará cuenta de que varias generaciones han cenado a la luz de la lámpara que ilumina su carrito. Desde hace 35 años ocupa el mismo sitio, y si lo ve a los ojos, jamás creería que hay más de tres decenios en su historia, aunque entre broma y broma no duda en admitir que muchos de sus comensales los conoce desde que eran niños de brazos. Si somos honestos, no hay gran cosa en la manera en que sirve sus especialidades, salvo, por supuesto, la limpieza y calidad de sus ingredientes. Le recomendamos que llegue temprano, porque desde que enciende el gas para la parrilla ya hay clientes que piden para su casa (“tres hamburguesas para llevar y un dogo para aquí, mientras espero”, dicen algunos). Disfrute la comida y la plática.




