botica
Un lujo antes de que desaparezca, o que recuerde ahorrar para los regalos de Navidad
De visita a la licorería me topé con una botella que le roba la atención por bonita y por cara. Como esas que encuentra en algunos bares (las botellas, no las damas). Al buscar en Internet la causa de tanta opulencia, me di cuenta de que estamos frente a un coñac hecho para festejar los 150 años de la casa Grand Mariner. Con una receta creada por Louis-Alexandre Marnier Lapostolle en 1880, esta botella contiene una mezcla de naranjas tropicales y coñacs de Grand Champagne con hasta 50 años de añejamiento, que antes estaba destinada sólo para la familia productora. Desde 1977 existe en el mercado, en cantidades limitadas, y su presentación llama la atención pues el envase está hecho a mano. De ahí que cueste $2,160 en lugares como La Europea. Eso sí, no está disponible de manera regular, y le gustará si quiere un final complejo a sus comidas, ya que como digestivo se disfruta mejor: despacio, contento en compañía. Recuerde que las naranjas que se utilizan se aprovechan antes de que maduren, por lo que el aroma es muy fuerte y deja un amargor a las notas de café y miel. No lo comparta demasiado, pues sólo contiene 700 milímetros.




