botica
De manera modesta y lenta elvino rosado avanzó, se sacudió su mala fama, y se puso de moda. Para esta primavera es una excelente opción, para beberlo solito, para botanear o para acompañar menús ligeros.
Hace un par de semanas en la radio local escuché a una experta en vinos que decía que los rosados eran mezclas de tintos con blancos, pero cuidado, eso es un mito, los rosados se elaboran con uvas tintas, con maceración corta, fermentación a menos de 20°C y otros pasos similares a la vinificación del blanco. Algunos se elaboran por el método de sangrado: la uva despalillada y estrujada se encuba como para tinto, pero la maceración de su pieles breve, de apenas unas horas. Si se trata de un ensamblaje, es posible que contenga alguna uva blanca, entre las tintas. Entre más joven sea un rosado, más expresión aromática y poder en boca tendrá. Por ello hay que consumirlo pronto. Recuerde servirlo fresco, entre 8 o 10 °C.
En muchos países ha aumentado su producción, por ejemplo en Argentina: “En los últimos cuatro años, las ventas se duplicaron y ahora el rosado constituye 10 por ciento de la producción”, según los datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura en Argentina. Por supuesto que la uva más usada para sus rosas ejemplares es la emblemática malbec.
En el país ibérico tienen su añeja tradición en rosados, fin¡cada en los claretes. La cepa más usada enlos rosados españoles es la garnacha, con la que están hechos los famosos de Navarra. Los ejemplares de buena calidad de esta uva tienen colores vivos, color rosa frambuesa, con destellos violetas. En nariz regalan frutos rojos dulces, hierbas y flores. La tempranillo, la famosa cepa española, se conoce por caprichosa, por ello sus rosados cambiarán según su origen, y tienden a un color cereza o asalmonado, con fruta confitada y madura en nariz. También emplean la uva bobal, que regala caldos color rosa fresa, con aromas de frambuesa y flores. En Alicante y Murcia emplean la monastrell, con la que se elaboran rosados potentes. La uva mencía en Galicia regala ejemplares ligeros y florales.Y finalmente la cariñena (mazuelo),da vinos de brillante color rosa con visos azulados y púrpura, con alta frescura.
En México los ejemplares de vino rosado no son muchos, a nivel comercial en las tiendas de autoservicio se encuentra el Primavera, elaborado por L.A. Cetto con cabernet sauvignon; la versión económica de Monte Xanic, Calixa con uva grenache. Los elaborados en menor cantidad pero con mucha calidad: Adobe Guadalupe, Uriel (con censault, tempranillo, syrah, barbera, moscatel, sauvignon blanc) con la mano del enólogo estrella de la zona HugoD’Acosta para los señores Miller; también de aquel valle de Baja California se produce el sangiovese de Villa Montefiori, el Cocó Rosé del enólogo chileno avecindado en Ensenada, José Luis Durand, y la recomendable novedad de Casa Madero (Parras,Coahuila), el V, de cabernet, de color salmón, muy frutal en nariz con cítricos como la toronja, en boca ligero, de fresca acidez, con un toque dulce, creación de su enólogo de cabecera, el jalisciense Francisco Rodríguez.
Si prefiere el dulzor le sugiero opte por los de uva zinfandel (mexicanos o estadounidenses); en los rosados de América del Sur encontrará mucha fruta y aromas (también en los mexicanos); en los españoles más potencia, y tendencia a lo seco; en los franceses más suavidad y minerales... elija el que más se acerque a sus preferencias. Disfrútelo.




