labutaca
Luc Besson no acierta al mostrar a esta heroína con todas sus virtudes y pocos defectos, y pierde la complejidad de un extraordinario ser
AMOR, HONOR Y LIBERTAD The lady.
Dominguera. Director: Luc Besson
Con David Thewlis, Michelle Yeoh, Jonathan Raggett y Honathan Woodhouse.
Francia/Reino Unido, 2011. Duración: 132 minutos.
Esta es la historia de la activista birmana Aung San Suu Kyi y su marido, el experto en temas tibetanos Michael Aris. Ella fue figura emblemática de la oposición de su país contra la dictadura militar entre 1962 y 2011, y resultó electa parlamentaria en 2012. En 1991 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz, pero la Junta Militar birmana no la dejó salir del país y tuvo que esperar a junio de 2012 para recogerlo. Es también la épica de una búsqueda por la paz de una mujer que es el núcleo del movimiento democrático de Birmania. A pesar de las distancias, las separaciones prolongadas y el peligroso régimen hostil, el amor entre ella y su marido perdurará hasta el final. Es un relato de devoción y entendimiento humano contra una política que continúa en estos días. El guión es de Rebecca Frayn en el transcurso de tres años, en donde entrevistó a figuras claves en la vida de Suu Kyi, que permitieron reconstruir la historia de la heroica mujer.
Dirigida por el prolífico director francés Luc Besson, quien ha tenido éxito en el cine de acción, ciencia-ficción y artes marciales, para Amor, honor y libertad, tiene enormes recursos a su alcance, incluyendo impresionantes escenas de multitudes ubicadas en Tailandia. El filme ciertamente se enfrenta a cuestiones de la vida real, pero sigue de manera tan tradicional la forma de los filmes biográficos, que se siente poco convincente al tratar una problemática política como la que plantea. Una de las distracciones es el énfasis en su matrimonio, con demasiadas conversaciones domésticas, con escenas del marido preocupado viendo la televisión, por ejemplo. En contraparte, Yeoh es la parte más poderosa del filme, al encarnar las cualidades de Suu Kyin. Sin embargo, la falla recae en el guión, con una mirada diferente para alejarse de los filmes biográficos convencionales.




