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Cada mes tengo la maravillosa tarea de presentar diferentes maridajes con tequila durante un taller que se lleva a cabo en el restaurante La Tequila, los invitados viven la experiencia que entreteje las especias, los chiles y los moles que definen la identidad de cada región culinaria de nuestro México, desde la prehispanidad hasta la cocina contemporánea, con los aromas y sabores del destilado de agave. Comparto los diez más votados para disfrutar en estas fiestas patrias.
Tres Generaciones Plata y quesadillas con chapulines
De de textura grasa y crujiente, la delicada tortilla dulzona acompañada de salsa de chile morita, al ser regada con 3 Generaciones Plata, resaltan sus tonos cremosos y la ligera acidez del chapulín, que contrasta con el estilo de este gran blanco.
Tequila Hornitos Reposado y panuchos de cochinita pibil
Al acompañar los tonos dulces de la cochinita pibil con destellos de especias y tonos de naranja, el intenso tono de frijol y la textura crujiente de la masa, se intensifica su sabor, dejando una intensa estela de vapores dulces.
Tequila Centinela Blanco y tacos de jícama con salsa tártara
El sabor delicado de la jícama, el camarón y la textura grasa de la salsa tártara se potencializan al ser acompañados de este tequila blanco de tonos herbales, cítricos y destellos de agave cocido.
Arette Suave Blanco y ensalada de verduras a la parrilla
Resalta la personalidad de esta ensalada, de sabores delicados y ahumados, aderezados con una vinagreta ligeramente ácida, con los tonos herbales, cítricos y florales de este blanco.
Gran Orendáin Reposado y helado de queso de cabra
Su maridaje con el helado de queso de cabra es un crisol de texturas y sabores cremosos e intensos, la palanqueta de ajonjolí cobra protagonismo y exalta la modernidad de este gran postre con los tonos intensos del agave, vainilla y caramelo.
Herradura Antiguo y atún rasurado
La textura grasa del atún, bañado con la intensa salsa de soya y destellos de jengibre de gran frescura y matices cítricos armonizan elegantemente con Herradura Antiguo reposado de tonos herbales, especiosos y cítricos como la toronja, agave cocido intenso, vainilla y caramelo.
Tequila Orgullo Blanco y sopa de horchata
Al armonizar con esta sopa que fusiona los dulces sabores de la horchata con el cardamomo, de toques cítricos como la lima y la frescura de la hierbabuena, contrastando con los intensos sabores del crujiente de ajonjolí y la nuez, nace una gran afinidad de elementos que dejan un final en boca con armonías dulces e intensamente frescas.
Tequila 1942 y mole poblano
El mole poblano es una expresión evocadora de la cocina conventual, sus protagonistas los chiles, las especias, el chocolate, por mencionar algunos, deleitan nuestros sentidos y son exaltados al acompañarse de este complejo 1942.
Herencia de Plata reposado y chile en nogada
La dulzura exuberante, dejos de especias, frutas y la dulce nuez, acompañados de los tonos frutales como durazno, cereza, coco y agave, se crea una gran alianza.
Cuatro Copas Añejo y tamal de chocolate acompañado de helado de mazapán
Este añejo deja recuerdos en nariz de frutos en conserva, manzana horneada, matices herbales, especias y tonos de la barrica que lo abrigó por un largo período desarrollando aromas de café, maple y caramelo. Al acompañar la personalidad del tamal relleno de chocolate artesanal con helado de mazapán, surge un final de vaporosos e intensos matices.





